La Clasificación Internacional de Niza es una herramienta fundamental en el ámbito de la propiedad intelectual, constituyendo el sistema estándar que organiza los productos y servicios en clases para efectos del registro de marcas. En enero de 2026 entró en vigor la 13.ª Edición de la Clasificación de Niza (NCL 13-2026), consolidando importantes reformas que responden a la evolución tecnológica y comercial del mercado global.
¿Qué es la Clasificación de Niza y cuál es su origen?
La Clasificación de Niza es un tratado internacional creado en 1957 bajo el Arreglo de Niza, administrado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI / WIPO).
Su propósito es establecer una estructura uniforme de 45 clases (34 para bienes y 11 para servicios), que permite que las oficinas de marcas de todo el mundo clasifiquen productos y servicios de forma armonizada en solicitudes de registro de marcas.
Esta clasificación es esencial porque define el ámbito técnico y legal de los derechos marcarios: la protección de una marca está delimitada por las clases de bienes o servicios que declara el solicitante al registrar su marca.
¿Por qué se reformó la Clasificación de Niza?
La actualización a la 13.ª edición (NCL 13-2026) responde a varios factores que reflejan la dinámica actual del comercio y la tecnología:
1. Evolución del mercado y de los productos
Los bienes y servicios modernos, especialmente los relacionados con tecnología avanzada, inteligencia artificial y dispositivos híbridos, requieren una clasificación más precisa que los criterios tradicionales ya no satisfacían.
2. Función y uso principal por encima de la composición
Una de las motivaciones clave de la reforma es priorizar la función o finalidad de un bien o servicio por sobre su composición técnica o su matriz normativa anterior. Esto responde a contextos comerciales donde un bien puede tener múltiples usos y, por ende, ha de encajar en la clase que mejor describe su propósito comercial real.
3. Necesidad de reflejar tendencias tecnológicas
La nueva edición incorpora conceptos que antes no existían en la clasificación, como servicios basados en inteligencia artificial, reconociendo así a la innovación tecnológica como un elemento central en la clasificación marcaria.
Principales reformas de la Clasificación de Niza 2026
La 13.ª edición incorpora varios cambios sustantivos que impactan directamente en cómo se preparan y evalúan solicitudes de marcas en todo el mundo.
1. Reclasificaciones de bienes existentes
- Los productos ópticos (gafas, lentes de contacto y similares) se trasladan de Clase 9 a Clase 10 por su carácter médico y terapéutico.
- Los vehículos de emergencia y rescate, antes en la Clase 9, se reclasifican a Clase 12, que agrupa vehículos y aparatología de transporte.
- La ropa con calefacción integrada migra de Clase 11 a Clase 25, alineándola con prendas de vestir.
2. Redistribución de productos según uso y funcionalidad
- Los aceites esenciales ya no figuran todos bajo una clase única: ahora se asignan de acuerdo con su finalidad —cosmética, alimentaria o terapéutica— en diferentes clases (3, 5 o 30).
- Artículos de yoga se redistribuyen en varias clases según su función real —por ejemplo, bloques de yoga en Clase 28, colchones de meditación en Clase 27, etc.
3. Incorporación de servicios contemporáneos
- Servicios de inteligencia artificial como servicio (AIaaS) son ahora reconocidos específicamente en Clase 42, reflejando la creciente importancia de soluciones digitales avanzadas.
- Se reconoce el servicio de acceso y reserva para salones de aeropuertos en Clase 43, adaptándose a nuevas necesidades del mercado de viajes y servicios premium.
Efectos prácticos para marcas y su registro
- La nueva clasificación se aplica desde el 1 de enero de 2026 a todas las solicitudes de marca que se presenten en países que han adoptado la edición 13-2026.
- Las solicitudes y registros previos no se reclasifican automáticamente, pero es recomendable revisar carteras de marcas para asegurar que correspondan a la clasificación correcta en nuevas aplicaciones.
- Un error en la clasificación puede generar objeciones, retrasos o incluso denegaciones en los procedimientos de registro marcario.
Conclusión
La nueva Clasificación Internacional de Niza 2026 representa una modernización necesaria para adaptar el sistema clásico de clasificación de marcas a un entorno comercial global dinámico y tecnológicamente avanzado. Como abogado especializado en propiedad intelectual, es esencial comprender estos cambios no solo para acompañar a tus clientes en el registro de marcas, sino también para maximizar la protección de sus activos intangibles a nivel internacional.
En Sánchez y Barriga abogados te acompañamos en cada paso para el Registro de Signos Distintivos ante la SENADI
Preparación y presentación de la solicitud
- Búsqueda fonética y figurativa previa
- Análisis de registrabilidad
- Clasificación Internacional de Niza
- Preparación y presentación de la solicitud
- Respuesta a oposiciones y observaciones
- Seguimiento del procedimiento administrativo
- Obtención del título de registro
- Renovaciones de marcas
- Cambios y actualizaciones del registro
- Vigilancia marcaria
- Protocolización de acuerdos de coexistencia